La radiación y la vida cotidiana y laboral
Vamos a ver el fenómeno físico de la radiación y
su influencia sobre nuestro entorno cercano, ya sea personal o laboral.
Para comenzar vamos a repasar algunos de los
conceptos básicos.
¿QUÉ ES LA RADIACIÓN?
Es el proceso de transmisión de ondas o partículas a través del espacio o de algún medio. En particular, La radiación electromagnética es independiente de la materia para su propagación, sin embargo, la velocidad, intensidad y dirección de su flujo de energía se ven influidos por su presencia.
¿QUÉ ES LA RADIACIÓN?
Es el proceso de transmisión de ondas o partículas a través del espacio o de algún medio. En particular, La radiación electromagnética es independiente de la materia para su propagación, sin embargo, la velocidad, intensidad y dirección de su flujo de energía se ven influidos por su presencia.
¿CÓMO PODEMOS CLASIFICARLA?
Un criterio básico de clasificación es el tipo de cambios que provocan sobre los átomos en los que actúa:
Radiación Ionizante:
Son radiaciones con energía suficiente para arrancar electrones de los átomos.
Radiación No ionizante:
Son aquellas que no son capaces de producir iones al interactuar con los átomos de un material.
LA RADIACIÓN IONIZANTE
Son radiaciones ionizantes los rayos X, las radiaciones alfa, beta y gamma, tal como queda reflejado en la tabla siguiente.
Las radiaciones ionizantes, debido a la alta energía que comunican, pueden provocar reacciones y cambios químicos con el material con el cual interaccionan. Por ejemplo, son capaces de romper los enlaces químicos de las moléculas o generar cambios genéticos en tejidos vivos.
Un criterio básico de clasificación es el tipo de cambios que provocan sobre los átomos en los que actúa:
Radiación Ionizante:
Son radiaciones con energía suficiente para arrancar electrones de los átomos.
Radiación No ionizante:
Son aquellas que no son capaces de producir iones al interactuar con los átomos de un material.
LA RADIACIÓN IONIZANTE
Son radiaciones ionizantes los rayos X, las radiaciones alfa, beta y gamma, tal como queda reflejado en la tabla siguiente.
Las radiaciones ionizantes, debido a la alta energía que comunican, pueden provocar reacciones y cambios químicos con el material con el cual interaccionan. Por ejemplo, son capaces de romper los enlaces químicos de las moléculas o generar cambios genéticos en tejidos vivos.
Efectos biológicos
Como resultado de la interacción energética de la radiación con los tejidos vivos, las funciones de las células pueden deteriorarse de forma temporal o permanente y ocasionar incluso la muerte de las mismas.
Como resultado de la interacción energética de la radiación con los tejidos vivos, las funciones de las células pueden deteriorarse de forma temporal o permanente y ocasionar incluso la muerte de las mismas.
La gravedad de la lesión depende:
·
del tipo de radiación,
·
de la dosis absorbida,
·
de la velocidad de absorción
·
y de la sensibilidad del tejido
frente a la radiación.
Los efectos de la radiación son los
mismos, tanto si ésta procede del exterior, como si procede de un material
radiactivo situado en el interior del cuerpo.
De ahí la diferencia inherente a los
procesos de absorción por vía oral o
respiratoria de material radiactivo, pues la irradiación será continua aún cuando podamos alejarnos de la fuente original.
Los efectos biológicos de una misma dosis de radiación varían de forma considerable según el tiempo de exposición.
respiratoria de material radiactivo, pues la irradiación será continua aún cuando podamos alejarnos de la fuente original.
Los efectos biológicos de una misma dosis de radiación varían de forma considerable según el tiempo de exposición.
Los efectos que aparecen tras una irradiación rápida se deben a la muerte de las células y pueden hacerse
visibles pasadas horas, días o semanas.
Una exposición prolongada y controlada, como es el caso de radioterapia, puede llegar a tolerarse mejor y es más
fácil de reparar, aunque la dosis radiactiva sea elevada.
No obstante, si la cantidad es suficiente para causar trastornos graves, la
recuperación será lenta e incluso imposible. La irradiación en pequeña
cantidad, aunque no mate a las células, puede producir alteraciones a largo
plazo.
Dosis altas de radiación sobre todo el cuerpo, producen lesiones características.
Dosis altas de radiación sobre todo el cuerpo, producen lesiones características.
La radiación absorbida se mide en grays (1 gray
equivale a 1 julio de energía absorbido por kilogramo de material; su símbolo
es Gy).
Una cantidad de radiación superior a 40 Gy produce un deterioro severo en el sistema vascular humano, que desemboca en edema cerebral, trastornos neurológicos y coma profundo. El individuo muere normalmente en las 48 horas siguientes.
Una cantidad de radiación superior a 40 Gy produce un deterioro severo en el sistema vascular humano, que desemboca en edema cerebral, trastornos neurológicos y coma profundo. El individuo muere normalmente en las 48 horas siguientes.
Cuando el organismo absorbe entre 10 y 40 Gy de radiación, los trastornos vasculares son menos serios, pero se
produce la pérdida de fluidos y electrolitos que pasan a los espacios
intercelulares y al tracto gastrointestinal. El individuo muere en los diez
días siguientes a consecuencia del desequilibrio osmótico, del deterioro
de la médula ósea y de la infección terminal.
Si la cantidad absorbida oscila entre 1,5 y 10 Gy, se destruye la médula ósea provocando infección y
hemorragia. La persona puede morir cuatro o cinco semanas después de la
exposición. Los efectos de estas radiaciones poco intensas, son los que pueden
tratarse de forma eficaz.
La irradiación de
zonas concretas del cuerpo (radiaciones accidentales) produce
ü daños locales en los tejidos. Se lesionan los vasos
sanguíneos de las zonas expuestas alterando las funciones de los órganos.
Cantidades más elevadas, desembocan en la destrucción de los tejidos. No es
probable que una irradiación interna, cause trastornos graves sino más bien
algunos fenómenos retardados, que dependerán del órgano en cuestión y de su
vida media, de las características de la radiación y del comportamiento bioquímico
de la fuente de radiación. El tejido irradiado puede degenerar o destruirse e
incluso desarrollar un cáncer.
La Radiación Ionizante en la vida cotidiana y laboral
Las dos respuestas más significativas de los organismos expuestos a la radiación ionizante:
La Radiación Ionizante en la vida cotidiana y laboral
Las dos respuestas más significativas de los organismos expuestos a la radiación ionizante:
§ son el síndrome agudo de radiación que se presenta
después de una exposición breve pero masiva
§ y los efectos crónicos secundarios a una exposición
breve a altas dosis o a exposiciones acumulativas altas.
§ Aunque
evidentemente, se encuentra grupos de enfermedades presentes en poblaciones
cercanas a lugares de riesgo, como centrales nucleares o polígonos de pruebas
de armamento nuclear, los trabajadores en riesgo, según sus antecedentes de
exposiciones y lesiones resultantes, incluyen a radiólogos, mineros de uranio,
operadores de plantas de energía nuclear y personal militar.

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